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  24 de Mayo de 2011

El Mini 1275 C del rey Juan Carlos

En julio de 1969, las Cortes Españolas ratificaron la designación de Juan Carlos de Borbón como sucesor de Franco a título de rey. Una de las consecuencias prácticas de este hecho fue que, desde ese momento, el todavía Príncipe de España comenzó a recibir una asignación, a cargo del Estado, para el sostenimiento de su familia. La cantidad que percibía, sin ser, ni mucho menos, la que hoy recibe la Casa Real, sí era lo suficientemente holgada para vivir con bastante comodidad. En diciembre de aquel mismo año, Don Juan Carlos se compró su primer coche, un Mini.

El Mini 1275 C de Juan Carlos ISe dice que, antes de eso, Franco ya intentó regalar al Príncipe un Mini inglés, dando orden de compra a la BMC británica. El caso es que el coche no llegó. En cuanto pudo, el entonces futuro rey decidió adquirir uno, pero fabricado en España, por AUTHI. Eligió el tope de gama, el Mini 1275 C, que tenía tapicería de cuero y tablero de nogal. El Mini 1275 GT no llegaría a los concesionarios hasta 1971, mientras que el famoso Mini Cooper 1300 de AUTHI se hizo esperar hasta el otoño de 1973. Si Don Juan Carlos hubiese podido, hubiera adquirido un Cooper. Por eso intentó que su 1275 C fuese lo más parecido al pequeño deportivo británico, modificándolo en todo lo necesario.

Después de estos cambios, el Mini de nuestro monarca ya no era un 1275 C cualquiera. Para empezar, el coche se encargó en un color especial, el llamado Azul Borbón, que, según parece, se correspondía con el que tiene la flor de lys en heráldica. Además, el Mini tenía doble depósito de gasolina (con doble boca y comunicación interior) y un asiento especial para el conductor, más elegante que el de fábrica y con un reglaje especial para acomodar bien a una persona alta. Sin embargo, lo más interesante estaba en el motor, que fue preparado por un taller especializado de Madrid, que aumentó la potencia, puso doble carburador (como tenían los Cooper), instaló un radiador de aceite y mejoró los frenos. Qué taller en concreto se hizo cargo del trabajo, es cuestión debatida. Los expertos señalan que la empresa Me-Pre, del preparador Antonio Albacete, tuvo algo que ver, pero en la ficha técnica del vehículo figura claramente la casa Trema-Osnur, ya desaparecida, como la responsable de todas las alteraciones mecánicas de este peculiar Mini 1275.

El rey Juan Carlos no conservó el coche mucho tiempo. Lo disfrutó un par de años y se lo vendió a su primo, Gonzalo de Borbón, por 100.000 pesetas, el mismo precio abonado por él. Éste, a su vez, lo traspasó, pasado un tiempo, al Marqués de Villaverde, cobrándole idéntica cantidad. El Mini fue utilizado por la esposa del marqués y acabó, ya en los años ochenta, en manos de una señora de su círculo. Para entonces, el 1275 estaba bastante baqueteado. Pedro Molina, el dueño de un taller de reparación, se hizo con él por unas 800.000 pesetas de 1981. Lo restauró a conciencia y lo conserva desde entonces. El último precio que le ha puesto es de 500.000 euros, aunque llegó a ofrecerlo por un millón. Su deseo es que lo adquiera Patrimonio Nacional. Por cierto, el Mini en cuestión es el de la foto de más arriba...

Escrito por Equipo de Pop Thing el 24 de Mayo de 2011 · 07:34 AM

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