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  29 de Septiembre de 2005

'Where The Spies Are' (1965)

Los que os encontréis cómodos en el mundo de Pop Thing ya sabéis de sobra que el ínclito y nunca bien ponderado David Niven (del que hablaremos sin duda en nuestras secciones de cine, a las que te invitamos cordialmente) fue nada menos que James Bond en Casino Royale (1967). Es verdad que interpretaba a un Bond maduro y ya jubilado, un Bond encarnado en un distinguido caballero amante del retiro, la contemplación y las artes. En fin, nada que ver con el prototipo de Sean Connery. Pero ¿sabíais que Niven ya había sido un agente secreto con anterioridad? ¿No? Pues sí, lo fue. Por supuesto, en su trabajo como actor.

Where The Spies AreEn 1965, la Metro Goldwyn Mayer decide proponer al publico su propia versión de agente especial en Where The Spies Are (Gran Bretaña; David Niven, Françoise Dorleac, color, 110-130 minutos). Las películas de James Bond habían logrado una gran popularidad, especialmente después de Goldfinger (1964) y entre 1965 y 1970 abundaron los agente secretos en la filmografía mundial, desde los horribles filmes italianos de bajo presupuesto hasta los intentos más serios de destronar a Bond (con, por ejemplo, James Coburn y su Larry Flint).

En fin, la Metro se tomó el asunto con humor y así crea a Jason Love, un médico respetable (David Niven) que se ve forzado a convertirse en agente secreto. La película sigue los pasos de las de James Bond en cuanto al espionaje y suspense se refiere, pero también tiene un irreverente aire de comedia que muestra el inicio (o casi) de un subgénero dentro del género de los agentes secretos: el de las sátiras más o menos ácidas de 007. Jason Love no es un superhombre. Es un apacible y distinguido caballero que no encaja en el molde de superagente, pero que compensa con astucia e inteligencia sus carencias en otras áreas.

Where The Spies Are fue muy bien recibida por el publico, que de todas maneras ya estaba bien predispuesto respecto a los filmes ingleses de espías. La película contaba con un buen argumento y además, el reparto era excelente. Dejando aparte a Niven, Françoise Dorleac, la hermana de Catherine Deneuve, brillaba recién salida del mercado francés y Cyril Cusack parecía un especialista del género (en 1965 rodó otra gran película de agentes secretos con Richard Burton: The Spy Who Came In From The Cold). ¿Y qué hay del director? Bueno, el londinense Val Guest no es un director de renombre, aunque la British Academy le nominó para sus premios en alguna ocasión.

Este polifacético director, guionista y periodista, que empezó a dirigir en los años 40, se especializó en comedias y thrillers, por lo que era la persona idonea para encargarse de Where The Spies Are, una película imprescindible, para guardarla al lado de tu zapatófono y de tu paraguas con punta hueca y carga de gas hilarante.

Escrito por Equipo de Pop Thing el 29 de Septiembre de 2005 · 04:04 PM

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