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  20 de Noviembre de 2005

The Blue Things (parte III)

Tercera parte de nuestro informe sobre Los Blue Things. De estar a un paso del éxito a ver cómo pasaba por delante, y todo en menos de un año.

Cientos de conciertos y la nueva relación con la RCA

Mientras el grupo terminaba de poner por escrito su relación con la RCA, siguió con lo que era su principal actividad: estar constantemente de gira por el Medio Oeste de los USA. Los Blue Things no paraban. Gracias a la promoción de la KOMA, se les conocía en los más ignotos villorrios de un montón de estados (su fama llegó a Canada) y como eran el mejor grupo en el nuevo estilo Beatle, se los rifaban para tocar en conciertos de fin de estudios, conciertos de rock and roll, bailes, giras de otros grupos (especialmente británicos) y todo tipo de eventos. No era extraño que tocasen para audiencias de entre 700 y 1500 adolescentes, que gritaban y chillaban como si estuviesen viendo a los mismísimos Beatles. Los Blue Things cobraban entre 650 y 1200 dólares por actuación. Mike Chapman dijo hace poco que, de 365 días que tiene un año, tocaban unos 286, con lo que os podéis hacer idea de la fortuna que el grupo estaba ganando con sus giras. Mientras, el contrato con la RCA comenzó con excelentes auspicios. La RCA había conseguido a su propio grupo de la nueva hornada, que por si fuera poco ya era famoso en un tercio del país. Para terminar de redondear las cosas, la banda componía, tenía imagen y un estilo propio. En cuanto los papeles estuvieron listos, a principios de agosto del 65, la RCA metió a Los Blue Things en sus mejores estudios de Nashville y les asignó a Felton Jarvis, un lujo de productor, muy abierto a los nuevos sonidos.

En octubre, se lanzó el primer single 'serio' de Val, Mike, Richard... y Bobby Day (Lez dejó el grupo ese verano para seguir sus estudios). El disco tenía 'I Must Been Doing Something Wrong' en la cara A y una versión de Dale Hawkins en la B. La canción principal estaba muy influida por Los Searchers (según declaración de Val, Mike y Richard, sus autores) y tenía unas armonías vocales muy trabajadas. No se parecía a nada que estuviese en las listas de éxito, y quizá su medio tiempo le perjudicó un poco. ¡Era demasiado lenta!. La cara B ('La Do Da Da') era una salvajada, con una Rickenbacker agresiva que acercaba al grupo a Los Kinks del 64. El disco tuvo éxito en el Medio Oeste, pero no alcanzó repercusión nacional, en parte porque la RCA no se empleaba a fondo en el asunto de la promoción, y en parte porque era muy difícil hacer que un disco tuviese éxito en todo Estados Unidos, si tenemos en cuenta que cada estado tenía varias listas de ventas, diferentes unas de otras y diferentes también de las del estado de al lado. De todas maneras, las revistas para fans, como 16 o Flip se fijaron pronto en lo mucho que Val se parecía a Paul McCartney, y eso ya era mucho en plena Beatlemanía.

Los Blue Things siguieron adelante con su rutina de conciertos y más conciertos. El éxito local les permitía subir sus honorarios y depender menos de la publicidad de la KOMA. Al mismo tiempo Val y Mike seguían componiendo y grabando demos, por si la RCA decidía poner en la calle otro disco. 'Waiting For Changes' y 'Hollow' fueron grabadas por el grupo a comienzos de 1966, en los Audio House Studios de Lawrence, pero se han perdido. A decir de Michael Greisman, un estudioso del grupo, las dos composiciones sonaban como si estuviesen cantadas por John Lennon, y es que Val se parecía a Paul, pero cantaba como John Lennon si se lo proponía. ¡Una combinación ganadora! Sea como fuese, cuando la RCA volvió a llamar a los chicos a Nashville, éstos ya tenían otras dos canciones. Las dos eran de otros compositores, pero no fueron impuestas por nadie. 'Doll House' y 'Man On The Street' conformaron el segundo single del grupo para la RCA (mayo de 1966). Y esta vez sí que se iban a colar en el Top 20 nacional, pero la censura acabó con el disco. Cuando ya estaba sonando en medio país y a punto de entrar en listas nacionales, alguien se dió cuenta de que 'Doll House' hablaba de una casa de prostitución y de los sentimientos de una de las chicas que trabajaba en ella. En un par de semanas, la canción dejó de radiarse y desapareció. La apuesta de Los Blue Things por su propia versión del folk - rock, parecida pero distinta de la de Los Byrds, se esfumó. La brillantez del concepto y del sonido que habían conseguido en Nashville (rico, cálido, muy bien producido, comparable al de los grandes grupos del momento) pasó desapercibida.

Aunque Los Blue Things no lo sabían, su gran oportunidad de auparse al lugar que merecían se les acababa de escapar. 'Doll House' lo tenía todo para triunfar: era intensa, tenía gancho, no era copia de ningún estilo (aunque obviamente la influencia de Los Beatles es clara) y sonaba de miedo, pero muchos adolescentes norteamericanos ni siquiera se enteraron de que existía, y ellos eran los que compraban los discos.

Escrito por Equipo de Pop Thing el 20 de Noviembre de 2005 · 12:57 PM

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