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  8 de Octubre de 2008

La torre del 'Chicago Tribune'

Estos días, el Chicago Tribune es noticia. Sam Zell, el director de la compañía, anunció a finales de junio que está en venta el rascacielos de 36 pisos que alberga al centenario periódico desde 1925. Al Tribune hace mucho que no le salen las cuentas, y no es sólo por la crisis financiera de 2007 y 2008. Parece ser que hoy la gente compra cada vez menos diarios porque consulta las ediciones digitales...

La torre del 'Chicago Tribune'La famosa torre del Chicago Tribune es un icono de la ciudad. Está en la parte norte de Michigan Avenue, que es la misma avenida en la que se encontraban los estudios de la Chess (que ahora son la sede de la Blues Heaven Foundation). El edificio del Tribune fue construido entre 1923 y 1925, después de que el diario convocase un concurso de arquitectos para elegir el proyecto más atractivo. Ganó un estudio de Nueva York, el de Hood & Howells. La decisión fue un tanto polémica, porque se dijo que no se premió la mejor propuesta. Además, se tachó a los ganadores de poco arriesgados. Su hermoso proyecto de torre neogótica era impresionante, pero no tenía en cuenta las nuevas tendencias de la arquitectura, que ya apostaban por dejar atrás el clasicismo y adoptar ideas más modernas. Por si fuera poco, la torre en cuestión ni siquiera era original: el Woolworth Building de Nueva York, erigido en 1910, tenía un estilo similar. ¿Quizá se equivocó el Tribune?

No, no se equivocó. Pese a las críticas, el edificio se convirtió en un monumento con el paso de las décadas, y hoy es objeto del afecto de buena parte de los habitantes de Chicago. La torre ha sido remozada y sigue teniendo un aspecto fantástico, aunque ya no sea, por su distribución, el lugar ideal para oficinas. El tiempo pasa. Pero no debe olvidarse que la torre del Chicago Tribune era un rascacielos de alta tecnología en 1925, y lo siguió siendo hasta la década de los 50. Por ejemplo, el Metro subterráneo de la ciudad tenía un desvío particular para el Tribune, que llegaba hasta el séptimo sótano del edificio por un túnel que pasaba bajo el río Chicago. El ramal no se usaba para trasladar pasajeros, sino para atender cuestiones logísticas. Más ejemplos: la torre contó con aire acondicionado desde junio de 1934. Fue el primer edificio de oficinas en disponer de ese adelanto. El sistema costó casi 400.000 dólares y era muy sofisticado porque mantenía la humedad en su nivel adecuado. Y terminamos con otro ejemplo de modernidad: los ascensores. Los originales fueron sustituidos en 1934, y éstos lo fueron a su vez en 1941 para introducir cabinas automáticas que no precisaban de ascensoristas. ¡Qué días aquellos! Ojalá que la vieja torre neogótica termine en las mejores manos...

Escrito por Equipo de Pop Thing el 8 de Octubre de 2008 · 07:08 AM

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