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  15 de Septiembre de 2009

Beatles en CD: ¿se nota la mejora?

The Beatles en 1965Han pasado unos cuantos días desde la puesta en todas las tiendas de la discografía de Los Beatles en versión remasterizada. Explicamos hace tres meses en Loog! en qué consiste en este caso el trabajo llevado a cabo con las viejas cintas máster. Lo que hace semanas era la teoría, ahora se puede comprobar en la práctica. ¿Se nota una mejora real en los nuevos compactos o estamos ante otro truco promocional para que volvamos a comprar lo que ya tenemos en casa? En nuestra opinión, la puesta al día se percibe con claridad, aunque nos plantea ciertas dudas sobre el respeto que se ha tenido con la forma en que Los Beatles han sonado durante los últimos cuarenta y tantos años. ¿Será cuestión de renovarse o morir?

Antes de proseguir, vamos a recapitular un poco: el pasado día 9 de septiembre de 2009, EMI puso a la venta las nuevas versiones remasterizadas de todos los álbumes oficiales de Los Beatles. Los discos se pueden comprar por separado (a un precio de unos 18 euros cada uno) o en una caja que incluye todos y que cuesta casi 250 euros. Cada compacto se acompaña de un pequeño libreto con fotografías (muchas ya conocidas) y de un documental sobre la creación del LP original (que recupera mucho material visual de la serie Anthology, aunque lo presente de otra manera). Existe también otra caja que ofrece todos los CDs en versión monoaural.

Y aquí tenemos el primer gran problema: George Martin y Los Beatles siempre consideraron que el sonido mono era su principal herramienta de trabajo, al menos hasta finales de los 60. Las versiones en estéreo de los discos, cuando las había, se hacían casi por obligación, para atender una demanda que entonces crecía muy poco a poco. Durante estas últimas décadas, la mayoría de nosotros hemos crecido escuchando a Los Beatles en mono, no en estéreo. Por eso resulta chocante enfrentarse a las remasterizaciones, que instauran el sonido estereofónico como norma y relegan el monoaural a un segundo plano, como si se tratase de una mera curiosidad. De hecho, las versiones en mono no pueden comprarse por separado, se debe adquirir la caja completa. El precio oficial se acerca mucho a los 300 euros.

Según lo dicho, quien se acerque a estos nuevos compactos remasterizados ha de hacerlo sabiendo que tendrá que reeducar su oído para asimilar los cambios. Por descontado que casi todas las canciones suenan, en principio, mejor: la nitidez es sorprendente, la claridad del resultado es fantástica, los detalles que se perciben asombran, el bajo y la batería tienen más presencia, las guitarras y las voces brillan, las panderetas y otras percusiones resaltan como nunca. Eso no se discute. Poder apreciar mejor el órgano en 'Mr. Moonlight' o el pedal de volumen - tono en 'I Need You' son sólo dos de las muchas posibilidades que nos brindan estos nuevos compactos. Pero, al principio, todo suena extraño, sobre todo en los primeros LPs: es difícil que la separación por canales no nos coja desprevenidos o que cierto eco, antes casi inaudible, sea ahora más perceptible en algunos temas del comienzo...

Resumiendo: las mejoras se notan, claro que sí, pero las versiones en mono deberían tener el mismo protagonismo que las estereofónicas, si no más. Los tiempos cambian y se comprende que se prime el estéreo, pero no hay excusa para no dejar que el consumidor decida qué formato desea comprar. Mientras no se puedan adquirir por separado los compactos con sonido mono, esto no será posible.

Escrito por Equipo de Pop Thing el 15 de Septiembre de 2009 · 09:01 AM

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